miércoles, marzo 26, 2014

Tiempo

No tengo tiempo, me voy muriendo en este poco tiempo y no quiero morirme, sé que tengo que morir pero me da miedo saber que tengo un tiempo para morir. Y no ver y no verte y no morirme en tus brazos y que tus ojos no lloren mi muerte y que tus ojos me esperen mientras me pierdo. Me duele desde el centro desde el punto mismo de mi centro y no lo soporto. Me duele desde el miedo, desde la muerte, desde el odio. Me duele!, porfavor no me mate! o máteme de una vez pero no me duela! no me duela! no me duela! 
 

miércoles, enero 15, 2014

Mar

Decías que la vida se escondía en las palabras
Que no sólo somos viejos cuerpos que se mueven
Que la historia misma es más que triunfos y fracasos
Que cuando eras niño nunca te escondiste en este miedo

Este miedo que hoy te muerde los zapatos
Este miedo que te hace ver como un idiota
Tú dijiste que el amor cuesta barato
Y que siempre fue mejor un disparo a una derrota

Dijiste que no hay brisa en este frío intenso
Ni canciones, ni futuro, ni pasado que recordar
Que estamos solos en este cielo inmenso
Y que somos río que no ha llegado al mar

Dijiste que los nombres no se olvidan
Que no hay tesoro en esta vida
Mas ardiente que tenernos
y que tener la dulce flor de una sonrisa


Que siempre fue mejor un disparo a una derrota…

lunes, febrero 20, 2012

NADA PERSONAL


Yo se que está cerca. Yo se que falta muy poco para que pueda salir de aquí. Que falta muy poco para volver a caminar, hablar y sentarme. Estoy seguro, lo presiento en el cuerpo, en la sangre. Sé que en cualquier momento podré mover estos brazos y estas piernas que no responden. Sobre todo sé que si sigo intentando, en cualquier momento podré hablar y decir que estoy bien, que todo fue un susto, un mal susto y podré levantarme.

Todo comenzará de nuevo y tendré la oportunidad que siempre quise. Seré lo que debí ser siempre y no la mierda que soy ahora. Debo verlo todo con optimismo porque cuando salga de aquí desarmaré mis fines de semana y me conseguiré una ropa decente y tendré la cuenta corriente que siempre quise.

Todo. Incluso podré llamarla, pero antes quiero tener mi touch con plan… sí, nada de teléfonos tarjeteros ni de la vida de mierda que antes tenía. Voy a llamarla, pero antes tendré que desarmar mis fines de semana. Ya no más pichangas los sábados por la mañana, ni asado cada vez que alguien viene a mi casa. No tendré más la ropa con olor a humo mientras la abrazo. Desde hoy, apenas me recupere y comience a caminar con estas piernas que ahora no responden voy a cocinar pastas y comida peruana. Y el vino será en botella, nada de cajas ni de cervezas nacionales, vino de reserva y cervezas con nombres alemanes. Así ella me verá como un hombre moderno y sabrá que tengo buen gusto y pensará que nunca más será una buena idea dejarme.

Falta poco para el almuerzo y cuando termine pasará la enfermera que tiene buen culo y entonces moveré mi cabeza y le hablaré y todo comenzará a cambiar, podré llamar a mis hijos y les diré que todo va a cambiar desde ahora porque voy a ser un padre para ellos y no olvidaré sus cumpleaños y tendré un buen trabajo.

Cuando pueda mover mis manos las ocuparé en algo importante y aprenderé a manejar el play para estar más tiempo con él y cuando juguemos al fútbol en el play voy a dejar que él sea de la selección chilena y seré tan bueno que le voy a ganar los primeros partidos, pero después voy a dejar que me gane entonces podré abrazarlo y decirle que es bueno que mi hijo es bacán jugando al play y que estoy orgulloso de él.

Pero antes tengo que desarmar mis fines de semana. Cuando salga de esta tendré tiempo para estar tranquilo mis fines de semana y voy a levantarme temprano. Nunca más me voy a quedar durmiendo hasta tarde los domingos en la mañana. Voy a tomar desayuno temprano y voy a leer el diario mientras me tomo una taza de café. La taza será grande y el café estará caliente mientras me paseo por el living con mi taza en la mano y ella se va a despertar porque pasó la noche conmigo y vamos a tirar en el living los domingos en la mañana.

Nunca más vamos a tirar en la cama, ella va a estar caliente y me va a pedir que tiremos en el sillón del living y yo la voy a agarrar por atrás y ella va estar tan caliente que nunca más va a querer dejarme.

Yo sé que ahora voy a poder, porque ahora mi vida va a cambiar, voy a moverme y voy a empezar a hacer las cosas como siempre debí hacerlas. Voy a decirle que no importa que me haya dejado con el pendejo de la casa de enfrente, que le perdono que se haya ido porque ahora yo soy otro hombre y voy a tratarla bien y así ella va a querer culiar conmigo siempre y nunca más voy a correrme una paja porque ahora mi vida ya no será una mierda, voy a comprarle un vestido nuevo con mi cuenta corriente y cuando no alcance a cocinar voy a ocupar mi touch para pedir comida china.

Ellos no esperan que yo cambie, pero yo sé que puedo hacerlo porque ahora he tenido mucho tiempo para pensar y saber qué es lo que tengo que hacer. Porque no puedo moverme en esta cama en este hospital, pero puedo pensar y he pensado mucho y estoy seguro que lo que debo hacer es desarmar mis fines de semana.

Claro que primero tengo que arreglar algunas cuentas y encontrar al chuchesumadre ese que iba pasando en su auto too curao cuando yo estaba ese día en la plaza. Es que si no se hace respetar uno nadie lo va a hacer.

Me voy a ir manejando mi auto en la noche y lo voy a buscar hasta encontrarlo y cuando lo encuentre le voy a sacar la chucha a ese culiao y le voy a decir mientras le agarro el cogote que le tengo mala, que no tenía porque hacerme eso que me hizo.

Que si se acuerda de ese día en el que por andar cocio como diuca se subió arriba de la calle y me pegó un tortazo que me dejó botao y medio muerto. Ma encima ni me ayudó, le voy a preguntar porque no me ayudó pero no voy a dejar que me conteste porque antes le voy a sacar la chucha y lo voy a dejar igual de botao que yo. No importa que me lleven preso. Feliz me voy preso. Puta la wea si pudiera moverme un poco siquiera.

lunes, febrero 13, 2012

La Rosa


Yo lo que quería era que no se notara que no vivía en Santiago. Tenía tanta curiosidad por sus edificios altos y por los letreros que saltaban y que sonaban en cada calle en la que estaba, que me hubiera gustado no andar tan asustado. Por eso es que nunca mire para arriba como se muestra en la tele que miran los huasos cuando llegan de provincia. Trataba de hacer todo lo que los otros hacían y tuve que disimular mucho para mirar el mapa del vagón del metro y ubicar la estación en la que me tenía que bajar.

Estación República me dijo la persona con la que hablé y ahí mismo fue donde la encontré. No me gustó la rosa que me ofreció y la verdad es que me contrarió mucho que una niña tan pequeña y delgada trabajara a esas horas y en un espacio tan público. Pero como estaba en Santiago y no quería que se notara mi copiapinismo, le recibí la Rosa y le alcancé el billete que tenía en el bolsillo.

No sé que pensé cuando me tomó la mano y pareció que me acompañaba dos pasos y tan poco sé que cara habrá puesto cuando solté de un golpe sus dedos azules y caminé casi trotando hasta perderla en ese Santiago... al que me cuesta volver.

viernes, febrero 10, 2012

Presente


A pesar de que no era un viaje largo ni muy planificado y que reemplazaría al esperado viaje a La Serena que tanto querían hacer, el viaje que emprendieron ambos contaba con una alegría que podía reconocerse en el aire. No era que hablaran mucho ni que la música fuera para bailar, pero había buen ambiente, los dos se sentían livianos y sin preocupaciones.

Pedro se había levantado temprano, organizó las pocas cosas que necesitarían para el viaje y revisó el auto. Emilia se quedó un rato más en la cama, pero cuando decidió levantarse preparó un desayuno liviano para los dos, mientras Pedro ya había organizado todo y se daba una ducha corta como siempre.

En Copiapó eran las 10 de la mañana y ya había un sol abrazador que dentro del auto se sentía molesto. Emilia lo sintió especialmente cuando Pedro decidió hacer la parada habitual para revisar el aire de los neumáticos y llenar el estanque de bencina. Pero el calor sólo duró hasta salir del valle y tomar la paralela a la costa que los llevaría a Caldera por la Ruta 5. A esas alturas del viaje el cielo ya estaba nublado y, aunque no hacía frío, tampoco agobiaba el calor. Era un día agradable comentaron ambos entusiasmados por la idea de salir.

El Santuario de la Naturaleza es un pequeño lugar que queda a 11 kilómetros al norte de Caldera, en la playa, su principal atractivo son las piedras con incrustaciones de granito orbicular, de las cuales se dice que son únicas en América del Sur. Pero también tiene otros atractivos menos únicos y raros como las numerosas familias de lobos marinos que repletan el paisaje de la costa.

Más o menos ese fue el argumento que hizo que Pedro se convenciera del viaje. Más o menos porque el argumento definitivo siempre ha sido, en todo orden de decisiones, la premisa de amor que Pedro tiene, y que consiste en consentir en todo a Emilia, pero sin que ella se de cuenta.

El nunca pensó que ese sería el lugar en el que hablaría del asunto. No lo planificó porque habría sido incapaz de planificar una confesión como aquella. Tanto así, que en las pocas ocasiones en que la idea se le pasó por la cabeza, terminó siempre pensando que nunca le contaría a su mujer esa historia que tantas veces lo había atormentado y que cada cierto tiempo se aparecía en sus sueños en forma de pesadilla y con ingredientes tan tormentosamente reales que si hubiese podido localizar la parte de su cuerpo en donde aquello ocurría habría dicho que le provocaban dolor.

Sólo ocurrió. Sentado al lado de su mujer con un sol que se despedía maquillado por las nubes y el reflejo del mar, comenzó a hablar.

Primero contó que no sabía lo que estaba pasando, sólo sabía que era algo terriblemente malo y que seguramente él tenía la culpa de todo.

También sabía que nunca debía decírselo a nadie, pero lo sabía más porque había algo en él, un miedo indescifrable, una pulsión que no tenía nombre que por tratarse de algo que nadie debía saber.

Se desabrochó la chaqueta y decidió soltar la mano de Emilia para cubrirse la cara y tomarse el pelo mientras seguía contando sin mirarla.

Emilia sólo dijo que no eran necesarios los detalles, que nada había cambiado, que ella estaría a su lado ahora como siempre, como lo ha estado desde ese día en que él le regalo ese girasol que todavía tiene, que la alegría que él le dio a ella, ella está dispuesta a devolvérsela, que ella tiene mucho amor para darle y siempre se lo dará…

Ese fue el momento en el que Pedro comenzó a suspirar un llanto silencioso y profundo, un llanto que le salía desde el vientre y desde los huesos, un llanto que parecía eterno. Un llanto que lo devolvía a su niñez

No hablaron mientras volvían a Copiapó, ella se ofreció para conducir y le sugirió que durmiera durante el viaje de vuelta. Él reclinó su asiento mientras pasaban frente al aeropuerto Desierto de Atacama y dejó que ella pensara que estaba durmiendo, pero sólo descansó con los ojos cerrados y la memoria puesta en un siglo de cosas ya pasadas y falsamente olvidadas.

Una vez en casa dejaron el auto cargado y se metieron a la casa y luego a la pieza y finalmente a la cama. Antes de apagar la luz y de poner su mano en el pecho de él. Emilia respiró profundo y lo miró seriamente a los ojos y con toda la ternura que pudo sacar de su alma, le dijo

Te amo con toda mi alma Pedro… y cada vez que quieras hablar de esto lo puedes hacer… y si no quieres hacerlo, jamás volveremos a pensar en ello”.

Y luego le sentenció.

“Si quieres denunciarlo, cuenta conmigo, con mi cariño y con mi rabia.”

jueves, febrero 09, 2012


La Pancha

Cuando Emilia cuelga el teléfono siente el deseo de arrojarlo con toda su fuerza contra la muralla que tiene enfrente, en vez de eso lo ubica en una mesa, se toma la cabeza, se seca la lágrima y sin buscarlo se entrega a la pena y al recuerdo.

El primer recuerdo que tiene de la Pancha su abuela es de la tarde en que llegó en el tren que venía de Montandón una mañana de noviembre. Traía un canasto en una mano y una maleta de madera en la otra y desde que entró en la pequeña casa del Potrerillos de su infancia, esa casa no dejó de tener el alocador y colorido ruido de la alegría. En la mañana era el ruido de la cocina y los desayunos de leche condensada y de pan caliente, en la tarde el ruido de la radio o de la telenovela y llegada la noche, los vasos de malta con leche y refrescos con gas adornaban el dominó y los naipes que trasnochaban el toque de queda y el miedo.

Para ella y sus hermanos, en cambio, el mejor ruido era el de La Pancha contando sus cuentos. Tener que irse a acostar no era penoso ni se deseaba ser mayor para poder seguir en las cartas si la Pancha invitaba a conocer al héroe de esa noche. Bastaba con cerrar los ojos y ver, como en sueños, la historia de un bandido a caballo que atravesaba la cordillera juntando miedo, pasión y riquezas. O imaginar la historia de una doncella que se viste de hombre, y se va a la guerra para seguir a su amado.

Años después cuando todavía recordaba esas historias, Emilia pudo entender que no sólo eran los personajes vestidos de aventuras y de amores imposibles lo que hacía el delirio de aquellas noches de verano sin noticias ni farándula. También se trataba de la Pancha y su magia, su esconder personajes como adornos para que de pronto aparecieran como los magos de la historia o contando sólo parte de sus vidas y llevar a todos hacia una pieza oscura que no tiene ventanas y prender la luz y correr las cortinas descubriendo el amanecer cuando todos presentían la medianoche.

Cuando ya había llorado y recordado lo suficiente, decidió tomarse una taza de té antes de salir a buscar algo que la llevara de Valparaíso a Copiapó, allí más cerca de la Pancha seguramente se sentiría más tranquila.

viernes, septiembre 04, 2009

Lo que no sé


Yo sé que cuando dices
que tus manos y tus pies están helados
también hablas de la fuente que le dio agua a cada sed tuya
y sé que tu canción y cada guitarra
y cada día al que la lluvia le puso su nombre
son otra historia en la que cada palabra mía
tiene un eco a desiertos

Y sé que tus abrazos buscan el fuego delgado
más que el frió robusto
que tu rabia,
que la ternura de tus ojos amaneciendo mientras la lluvia...

Lo que no sé

Lo que no entiendo todavía es lo que quiere decir
Esa lágrima tuya que le diste a este norte
Mientras frente a tu mano nacía este cerro pintado sin témpera

Lo que aún no me explico

Es lo que dice tu mano cuando toca el silencio
y lo que baña tu beso cuando aún no amanece

lunes, mayo 18, 2009

JODIDO Y RADIANTE

Hagamos un trato...

si quieres irte, puedes hacerlo

pero deja en esta mesa

la canción esa

con que me mordí la lengua y me apreté las manos

De no ser así,

preferiría que te quedaras

y que te pongas a decir esas cosas

extrañas y redondas que siempre dices

esas caras rosadas y esas manos calientes

que dibujas en las hojas con tu lápiz de cera

Que te quedes

no hasta uno ni hasta dos

sino que te quedes y defiendas la alegría

que te quedes mengano

Y que abras esos bares en los que apareces tan seguido

y que fingas que me escuchas mientras te obligo a tus palabras

que te quedes

pero no inmóvil, ni ahora ni nunca

que te quedes

que te quedes aunque sea en una tregua

o en una primavera con una esquina rota
y que hagas otro inventario para que te quedes...

jodido y radiante

viernes, marzo 27, 2009

"De la Ausencia"... o variaciones sobre un tema de Silvio


No sabría decir por qué, pero he andado el día pensando en escribirte y decirte que todo está igual, la ciudad, los amigos y el mar... debe ser que como sé que se acerca verte y podremos conversar un rato y podré verte otro rato y podré olvidar que fue mio una vez cierto libro, me traiciona la espera y las manos me venden barato.
Tengo ganas de que todo eso pase y aunque me propuse no esperar tanto ese momento en que me preguntes cómo estoy y yo te conteste mi inclaudicable "bien y tú?", ahora que se que se viene me pongo con la mirada puesta en el sur y me sorprendo mirando el teléfono sin hacer nada con él.
Tengo ganas de que todo eso pase, caminar un rato, mirar harto hacia arriba y hablar como un árbol, con mi sombra hacia ti...
Y reir y reir y reir, madrugadas sin ir a dormir.
Se me pasó por la cabeza y por eso tengo que decir que, aunque se que es tiempo de organizar la esperanza y que mi deber es cantarle a la patria y alzar la bandera, sería distinto sin ti, muy distinto sin ti.

jueves, enero 15, 2009

Preguntas de enero


Y si te vas
Y si el alma de alejarte con el miedo hecho pedazos
Se me acerca y me conversa y me pide verte
Y si la vista que ahora tengo
y si la voz con que ahora te nombro
y si estas manos se van contigo

De qué lugar saco las flores y los dibujos
Y en qué rincón del corazón busco el amor
Y qué hago ahora con las horas que siempre fueron nuestras

Qué le digo a cada martes y cada jueves
Vestidos siempre de tu nombre y de tu risa

No logro ver bien lo que tengo entre los dedos
Pero el sólo bosquejo de tu ausencia
Lo vuelve todo de un silencio borroso y nublado
Que me deja la piel apretada
y las manos mojadas

Ahora sólo me queda sentarme a esperar
Que la vida me cante su estrofa
Y que en eso sepamos hacer lo que es bueno
Sepamos decir lo que el viento

Y que podamos alimentarnos del abrazo ese
Que prometiste darme siempre
Para cuando no estés y yo tenga que decir quien soy
sobre una alfombra de colores y abrigos
en los que pueda quedarme dormido
abrazado a tu almohada verde
y a tu cielo celeste

viernes, enero 02, 2009

Uno a uno

Ella siempre tuvo esa mirada
y esas manos y esa sonrisa
y dejó siempre en el medio una pregunta
y dejó siempre en el miedo una pregunta
pero los días y las noches y los mensajes
nunca fueron los mismos
siempre estaban llegando sin permiso
cielo a cielo
uno a uno

jueves, diciembre 11, 2008

Bienvenida al Encuentro Mover


Bienvenidas y bienvenidos
Las mujeres y los hombres que construimos y soñamos el MOVER en Atacama, nos alegramos que estén aquí en esta flor eterna del desierto. Acomódense todos y todas y permítannos presentarles este pedazo de tierra y de viento, Bienvenidos a Atacamak o Tercumén que en quechua significa “hasta donde alcanza la vista” y perdónenos si se nos hincha el pecho cuando les decimos que si miran a su alrededor verán un suelo y un aire que habla de dolor y de sueño rebelde.
De dolor porque aquí en este valle que hoy los recibe, desde antes que la patria naciera el cerro sin verdes se lleva cada año a más de un minero en sus brazos por querer quitarle el tesoro que esconde en su vientre. De dolor porque las manos están gastadas de recoger de los parrones el néctar sagrado que adorna las mesas y las canciones.
De dolor porque el sol no perdona, porque el frío cala los huesos y porque una caravana; de un octubre negro y lejano nos dejó con los muertos por el odio adornando el camino...
Pero también de sueño rebelde, ese que persiguiera enorme un caudillo lejano y altivo que levantara su sable y llenara las balas de plata y soñara una patria mas laica y mas nuestra y más justa. Dicen que es Pedro León Gallo su nombre y que fundó la revolución en nuestra patria.
Los que siempre tienen deberían estar nerviosos en esta mañana, deberían mirar con miedo los que prefieren nuestra ignorancia, deberían sentirse frágiles los poderosos que no les gusta vernos juntos, hablando, construyendo, co-construyendo, cantando, abrazando.
Gracias por aceptar esta invitación a hacer realidad el sueño; a hacer lo que no se hace; a pensar lo que no se piensa; a decir lo que no se dice... decir por ejemplo Patria Grande, otro mundo es posible, reinvención, reconocimiento, realismo esperanzado, bienvenida compañera, bienvenido compañero, la casa es chica y el corazón es grande, recién hemos terminado de adornar la casa esperándolos; y para esperarlos hemos puesto una imagen de Salvador en esa esquina junto a la de Violeta y a la de Pablo... al fondo y detrás de las añañucas están la de Víctor y la de André y junto a ellas la de Paulo con su barba de viejo y sus manos de arena... adelante amiga adelante amigo, la cocina está donde siempre, el comedor a un lado de cada valle junto al sol, pase no más compa, está en su casa, alégrenos este cielo porque ahora mismo abrimos las cortinas y dejamos entrar la luz, el aire y las ganas.
Bienvenidos a organizar la esperanza
En este vergel junto al desierto
A organizar la esperanza
A mano y sin permiso

jueves, noviembre 06, 2008

De vez en cuando


Los días pasan demasiado rápido como para que uno se de cuenta, aveces, de que el tiempo tambien es distancia... pero no pasa tan rápido como para que no se pueda correr al negocio de la esquina y comprar el antídoto que le borre las arrugas al tiempo y haga que la distancia sea sólo una cantidad oscura de números.
Escucho mí música y Pablo dice que la prefiere compartida antes que vaciar su vida y a mi, que siempre me había parecido que eso se refería a otro hombre, ahora se me ocurre que también habla del tiempo y de la distancia o de los amigos.
Entonces se me ocurre que, "de vez en cuando", es una buena distancia para venir y darte esta flor y este beso que ahora ves en mi mano.

domingo, octubre 26, 2008

A dónde cree que va

LA ESCENA TRANSCURRE EN LA ENTRADA DE UN SUPERMERCADO. ES LA TARDE DE UN DÍA NUBLADO DE INVIERNO, ELLA ESTÁ VESTIDA CON EL UNIFORME DE LAS CAJERAS DEL SUPER. TIENE APROXIMADAMENTE 25 AÑOS, PELO LARGO COLOR CASTAÑO OSCURO, EL PELO LO LLEVA GENERALMENTE ARREGLADO POR UN CINTILLO. TIENE UNA CARA INFANTIL QUE POCAS VECES RÍE Y UNA MIRADA DE TERNURA, SUS MANOS SON LARGAS Y SUAVES.
LA ESCENA COMIENZA CUANDO ÉL SE ACERCA A ELLA, ES UN ESTUDIANTE UNIVERSITARIO DE 23 AÑOS, DELGADO, VISTE PANTALÓN DE TELA, ZAPATILLAS CAFÉ Y UNA CAMISA CLARA A CUADROS. USA ANTEOJOS Y EL CABELLO LARGO. LLEVA UN GIRASOL EN LA MANO Y SE LE VE NERVIOSO.

ÉL
Sucede que no la conozco, tampoco sé cómo se llama. No sé dónde vive ni cómo lo hace y podría apostar que usted tampoco me conoce a mi, pero sé perfectamente que cada día llega a este supermercado entre 3 a 5 minutos atrasada. Toma su puesto mientras saluda a la compañera de ese lado y mientras revisa su máquina de registrar y se acomoda en ese asiento contra el que cada día reclama por su incomodidad y sus colores de supermercado. Sé que no ríe fácilmente, pero sé que cada vez que lo hace su cara lo ilumina todo... no puedo decir muchas cosas seguras sobre usted, pero cada vez que la veo puedo adivinar que aún sigue siendo una niña que sueña y que se asusta. Que cada noche llega a su casa cansada y en silencio preguntándose por la vida que siempre se prometió que tendría. Yo no la conozco, pero adivino lo que usted soñaba cuando aún usaba trenzas y se arremangaba los vestidos. Entonces usted quería tener una casa pequeña pero hermosa con un jardín y un árbol pequeño... y sé también que una vez soñó con que alguien, cualquiera, un día, casi sin conocerla se le acercara sin hacerle preguntas y le dijera que quiere estar todo el tiempo con usted porque ha soñado todo el tiempo con sus ojos y se que usted siempre espero esta flor que ahora tengo en mis manos.

ELLA
(No contesta nada y recibe la flor sin poder dejar de mirarlo, se pone de pie, toma su mano y se va con él fuera del supermercado mientras sus compañeras, los clientes que conforman una gran fila ya, y un supervisor del supermercado los siguen con la mirada sin poder decir nada. Solo este último (el supervisor) logra decir algo cuando la pareja ya está fuera de escena)
SUPERVISOR
Señorita¡¡ a dónde cree que va?

miércoles, octubre 22, 2008

Tenís fósforos?

SANDRA
Hola ¿Tenis fósforos?

JORGE
(SORPRENDIDO) ...Sí claro (SACA LOS FÓSFOROS, INTENTA PRENDER EL CIGARRO, PERO SE EQUIVOCA Y AL VOLVER A INTENTARLO ADEMÁS SE QUEMA EL DEDO, LO QUE PROVOCA LA RISA DE SANDRA).

SANDRA
(DESPUÉS DE UN RATO DE REIRSE Y COMPADECIDA DE JORGE) lo prendo yo?

JORGE
Bueno (LE ALCANZA LA CAJA DE FÓSFOROS)

SANDRA
(TOMANDO LA CAJA Y ENCENDIENDO SU CIGARRO) Prueba culiá! me dejó cansadísima! (SE SIENTA EN LA MESA DE JORGE) Era una pura pregunta!... estuve dos horas tratando de contestar una hueona pregunta.

JORGE
Hola, me llamo Jorge

SANDRA
Hola yo soy la Sandra

JORGE
Así que te fue mal en la prueba

SANDRA
Mas o menos. Lo bueno es que todavía me queda medio año para recuperarme... Y tú no has tenido prueba?. Qué estudiai?, no te había visto por aquí.

JORGE
Es que soy nuevo, vengo de Santiago. Más rato voy a convalidar ramos

SANDRA
Viste! Yo sabía que no erai de aquí.

JORGE
Sí, y tú? Copiapina? O también soy de afuera

SANDRA
Casi, soy de Vallenar, pero estoy estudiando aquí desde que entré al liceo, así que ya me siento copiapina, llevo seis años en copiapís… cachai Vallenar?

JORGE
(distraido y mirando en distintas direcciones) Sí… o sea no mucho, es que una vez pasé por ahí, iba de viaje.

SANDRA
Yo no conozco Santiago, debe ser choro vivir ahí. Oye y por qué mirai tanto? buscai algo?

JORGE
No, es que necesito convalidar ramos…

SANDRA
Ah, eso es en Asuntos Estudiantiles

JORGE
Sí parece

SANDRA
Si querís yo te acompaño

JORGE
Ya, regio!

SANDRA
Cuando me fume el cigarro si pu

JORGE
Sí claro... Cómo dijiste que te llmabai?

SANDRA
Sandra… Sandra Navarro ( le tiende la mano) y tú?

JORGE
Jorge Gajardo (le da la mano) mucho gusto, gracias por ayudarme

SANDRA
Pero si todavía no te ayudo, espérate a tomar los ramos y después me agradecís



(Del Guión "21 años La Historia de Guillermo Vargas")

sábado, octubre 18, 2008

Me pidieron que llevara algo que me definiera

Lo que decidí traer hasta aquí es un disco compacto, un cd, este disco trae, grabadas en su interior, canciones diversas. Una cueca hermosa y porfiada junto a un rock progresivo y ruidoso; una canción pachanguera y bailable y una melodía profunda y solitaria, en él cantan tanto la hermosa Violeta y su voz de loica como el punzante Sach de la Rocha y su protesta furiosa. Sentí que eso que puse ahí me representaría, no sólo en lo que soy sino también en lo que siempre me he empeñado en ser. La variedad allí mostrada simboliza, de alguna manera, la multiplicidad de cosas que yo soy y que me definen.
Mi distraído andar por la vida y la mirada atenta que doy a quien me habla, la canción alegre que vierto en la guitarra y la letra serena que busco en los cuadernos. Soy eso, la fe y la duda, la tierra y el agua y disfruto del sol que despunta el verano y de la lluvia en su visita lejana de invierno, el verde despierto de flor y rocío y el cerro desierto con su mancha de oro y de cobre. Y soy así porque así me parió la vida en este desierto que florece en su sequedad.
Pero también soy así porque yo lo he querido, porque al ser de tantas cosas y estar en tanta gama de vidas y cosas he entendido que los otros son otras canciones y que todos cantan. Y aceptar es lo que quiero en la vida.
Aceptar al otro, reconocerlo en lo que hace y en lo que és, y aprender del otro. Diez años atrás habría usado el verbo tolerar pero esa palabra ya no la uso. Tolerar es aguantar lo que no se quiere lo que no se entiende ni se valora pero que se aguanta para tener otras cosas. El mal olor se tolera, la injusticia se tolera.
Yo quiero aceptar a los otros y a las otras, reconocerlos en lo hermoso y simples que son y salir a la calle y a las plazas, a las escuelas y en los bancos a decir que la tierra es grande y en ella cabemos todos.
El disco que fui llenando tiene 700 mb de capacidad y en algún momento dejó de aceptarme canciones y eso también soy yo.
Porque en mi arrogancia y poca luz hay canciones que no acepto, hay palabras que no tolero. Ellas son la de la violencia y el racismo, la de la indiferencia y de la muerte, la de la intolerancia y el pesimismo, la del absolutismo y la tiranía.
Este es el disco entonces de la aceptación, grabado en los estudios del quiero aprender de todos y de todas, presentado a ustedes como lo que representa a esta amalgama que tienen enfrente y que se llama Juan Manuel.

lunes, octubre 13, 2008

Canción de la mañana

Las noches de estos días
han tenido su luz propia y su hermosura,
y a todas las noches de estos días
les asiste una música de tambores y trompetas
que hacen que todo se mueva mientras suenan.

Tu llegada fue esa canción alegre
que ahora escucho en cada esquina
y agradecerlo es lo único que me queda
para tanta inmerecida bendición.
Para tanta palabra hermosa encontrada en la garganta,
para tanta tranquilidad pintada en las paredes después de cada despedida,
para tanto abrazo encargado al viento.

Todavía no se que otra invitación terrible
nos haga la señora que teje la vida,
ni se que pregunta indiscreta
nos tenga el señor que tapa los hoyos del camino...
y la verdad ya no espero
que nos interrumpan con su augurio de viejos.

Prefiero decir que encontrar tu ventana en la mía
y estar contigo mirando esos nombres
y esas luces
y ver crecer contigo esos árboles
que tenían hojas grandes y frutos sabrosos,
es todo lo que necesito en esta vida
que derrite mis huesos.

Tu llegada ha sido una fiesta,
una canción alegre que me desgasta el sueño
y me promete palabras...
muchas palabras
que tengan sabores y colores
y sean grandes y pequeñas
que asusten y que abriguen.

Esa promesa me basta
Y con ella quiero quedarme celebrando
La hermosa llegada de tus noches
Y esperando el día que decidas
venir y desempolvar mi corazón revolcado

decidas venir y contigo traigas
un gorro redondo y una blusa de arena
una voz de mimbre y un cielo celeste

martes, octubre 07, 2008

Los de antes son los de siempre


Aquí los tienen, presentes después de 19 años en los que los nombres se encontraron y se inventaron, aquí pueden ver a quienes estuvieron conmigo y conmigo soñaron el reencuentro. Están quienes supieron de cada risa y cada lágrima que me nació mientras me asomaba al mediodía del andar junto a quienes hoy me acompañan para siempre y de quienes tengo su nombre grabado en mi pecho y en mi alma.

Aquí están y para mi se veían iguales de hermosos y radiantes; de envidiables y puros... ellos son y no me los merezco, pero me los gané en la rifa del quién vive, en el bingo del "ahora es tu turno", en la carrera del "que bueno que llegaste".

No es necesario decir que los abracé y las abracé como si fueran mi hija o mi madre y que me fui de ellos, como aquella tarde de verano en que comencé a devolverle a la vida las felicidades prestadas mientras reí con todos estos.

miércoles, octubre 01, 2008

Preguntas tontas en la cocina

En estos días me tomo la noche libre y le pregunto cosas tontas a las paredes de mi pieza y de mi casa. La cocina tiene un cáncer terminal que la hace ver pálida y sabia al mismo tiempo. Yo camino más lento por estos días que me miran y se ríen de mí. Camino fijándome en las miradas y en el sonido de los pasos y ya no presto atención a las líneas de las baldosas ni me interesan la tierra o el pasto.
Entonces te apareces tú y me suspendes el llanto y le das vacaciones a los ladridos, mientras la cocina recupera su temple y la pieza comienza a responder mis preguntas.
En estos días, me acuesto mas tarde, me levanto mas muerto, me encuentro mas niño y me desmayo con tu voz que se aparece en la pantalla y en estos días me detengo vibrando con la voz de tus manos que me llaman desde el cielo o desde alguna parte que no logro alcanzar todavía, probablemente desde mi niñez que me llora tu ausencia.
Apareces de pronto y me explicas tu nombre de niña, tu voz de ciruelas y, para que amarte no sea tan fácil, me muestras tus males y tus malgenios.
Apareces y no pides permiso y entras a la cocina y le limpias los platos. Apareces recorriéndolo todo, el dolor, la alegría, el miedo y la poesía.
Todavía estos días tienen el sabor que le diste cierta noche a las palabras y yo sigo buscando en la memoria lo que quiera devolverme mientras escribo tu nombre y espero sentado en el viento cuando aparezcas en otro cielo de estos días.

viernes, julio 25, 2008

La luna y su dueño


La de esta noche es una noche que tiene belleza por si sola. Tiene una claridad que no deja de ser oscura y que hace que, sin las bombillas se pueda ver lo justo y necesario.

La culpa de todo la tiene la luna y los "hilos invisibles que maneja". Mejor dicho la luna llena, "siempre envuelta en un halo de lunática tristeza". Así, con mi cara de tonto mirándola a ella me acordé de esa historia que tan fascinado me tiene y que comienza con un abogado sentado en la plaza de Talca mirando a esta dama que mengua y que crece en cada día que pasa.. La historia es sencilla y la mayoría de ustedes la conoce.
El 25 de Septiembre de 1954 el abogado Jenaro Gajardo Vera se presentó ante el notario de Talca César Jiménez Fuenzalida y le pidió que inscribiera la luna a su nombre... he averiguado y hay hartos que piensan que don Jenaro es un hombre inteligente y vivaracho. Su "ocurrencia" fue típica de la picardía chilena y hay muchos orgullosos porque no somos buenos pa´ la pelota ni con grandes triunfos, pero somos dueños de la luna... ¡Viva Chile Mierda!!!

Juro que a mi no me interesa eso, me provoca cierto desprecio inexpresable cuando la gente se siente orgullosa porque el himno nacional más hermoso y la empanada más grande y el poncho con más lana y la cach´e la espada, puajjj! La tontera del papelito, el diploma que dice que uno tiene honor porque corrió en la carrera y no le ganó a nadie o bailó como el ajo, pero bailó!.

Con el dueño de la luna está inminente el peligro de dejarnos llevar por este orgullo patrio que nos puede perder en la anécdota y no en el mensaje, en el nombre y no en lo que quiere decirnos.

Don Jenaro enseñaba poesía en la cárcel, les hablaba a los reos de Withman y pensaba que este mundo debía ser menos odioso y con menos "maledicencia" y por eso inscribió la Luna a su nombre, porque quería tener la ilusión de intervenir en la selección de los habitantes de nuestro satélite sin oxígeno. él era un poeta y los poetas siempre han querido tenerla a ella y él la tuvo, pero no como una forma de capitalismo pragmático ni como para ser primero y sentirse mejor que el de al lado. Yo creo que su gesto persigue justamente lo contrario, porque él no fue el más astuto en sacarle provecho económico a su luna, jamás lo hizo, ni siquiera cuando Nixon le solicitó autorización para que Aldrín Collins y Amstrong se subieran a su Luna y la caminaran. Gajardo en vez de pedir dinero y reconocimiento, encontró respetuosa la solicitud y contestó a ese presidente lo siguiente:

"En nombre de Jefferson, de Washington y del gran poeta Walt Withman, autorizo el descenso de Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que me pertenece, y lo que más me interesa no es sólo un feliz descenso de los astronautas, de esos valientes, sino también un feliz regreso a su patria. Gracias , señor Presidente".

Eso es lo que a mi más me ha gustado de esta historia, Don Jenaro pudo haber sido el más pillo pero fue el más profundo. No quiso pelear por su luna ni sacarle provecho económico, quiso contarnos una historia simple de poeta, que comienza con un abogado sentado en la plaza de Talca mirando a esta dama que mengua y que crece en cada día que pasa...