Hace unos días nació en Copiapó el Ignacio Segundo. El ignacio es hijo de uno de los amigos más grandes que la vida me ha dado. Nos sentimos verdaderos hermanos putativos y la verdad es que si no me gustaran tanto las mujeres ya me habría casado con él.
El nacimienmto del Ignacio Segundo me hizo pensar harto en esta conversa que tuvimos y en la que me explicaste, con lujo de detalles, porque no querías tener hijos. Yo siento que lo que dijiste me hizo pensar harto en lo que me provoca un nacimiento y en mi decisión de haber sido padre. No hay alegría más grande para mi(y eso me alegra que lo sepas bien) que el saberme padre de la Isamara, pero valoro harto tu decisión de no tener hijos. No estoy de acuerdo con ella, pero claramente prefiero tu decisión a la de los que por irresponsabilidad, religión o un capricho disfrazado de redención se ponen a lanzar hijos al mundo como quien se compra muebles. Eso sí me quedó una espina en la guata cuando explicaste que no querías tener hijos para que otros te lo criaran... y yo quiero seguir trabajando" agregaste. Me sentí tocado con el tema porque yo sigo creyendo que tener hijos es una buena manera de seguir viviendo. Estoy seguro que los hijos no pueden justificar una vida ni su nacimiento es un remedio para los problemas que nos ahogan, pero así como una hermosa manera de seguir viviendo es adoptando a un amigo para compartir la vida que te embriaga, también me parece hermoso decidir invitar a alguien a que venga a conocer este mundo que muchas veces es horrible (si ya sé debería decir demasiadas) pero es el mismo en el que uno aveces puede encontrar abismos de bondad como cuando yo te conocí ¿te acuerdas?. Y tratar de tener con él o ella la mayor cantidad de cosas bellas posibles. Porque si eso pasa es posible que cada vez seamos más los que soñemos con la vida y "la bonita idea de vivirla" como dice Redolés.
Mi intención no es convencerte, lo mío es tratar de que me entiendas y en ese intento , reconocer cosas mías. Te decía que me dolió lo de que otros críen a nuestros hijos porque parece ser una alusión a los que nos vamos al trabajo y dejamos a la cría con la nana o con los tatas... te sigo habalndo en otro post de eso porque se me acabó el espacio pa escribir (y no cacho como hacerlo)
miércoles, febrero 28, 2007
lunes, febrero 26, 2007
Variaciones sobre un correo con fotos de la Playa La Virgen

Algunas noches tienen un olor como a sal de arena y a vino mezclado con ron,
otras en cambio tienen un espesor de mareo y suenan como a "café de máquina".
He sabido de algunas noches que tienen cierta humedad de amanecer
He sabido de algunas noches que tienen cierta humedad de amanecer
y otras que se rien cuando las buscan.
Yo me perdí en una noche y esto es todo lo que recuerdo
Hay una sombra... y varias hermosas soledades.
jueves, febrero 22, 2007
La Mañana

Pudiste ver cuando la mano de un niño tomó la cara de su padre
O cuando el agua se metió por entre las ventanas convertida en gotas
Y viste cuando una mujer apretó la mano húmeda que la estremecía
Cuando por la calle caminaban sonrisas vestidas de ancianos y de borrachos
Eso es lo que siento que somos cada mañana que te encuentro entre mis brazos
O cuando dejas en mi frente de vidrio tu mano de alfombra
Es lo que veo que hacemos cuando destierras mi miedo y se lo envías al silencio
para que lo desempolve si no te encuentras
Es lo que escucho que me dices cuando te apoyas en mi vientre
O cuando el agua se metió por entre las ventanas convertida en gotas
Y viste cuando una mujer apretó la mano húmeda que la estremecía
Cuando por la calle caminaban sonrisas vestidas de ancianos y de borrachos
Eso es lo que siento que somos cada mañana que te encuentro entre mis brazos
O cuando dejas en mi frente de vidrio tu mano de alfombra
Es lo que veo que hacemos cuando destierras mi miedo y se lo envías al silencio
para que lo desempolve si no te encuentras
Es lo que escucho que me dices cuando te apoyas en mi vientre
y me dejas ser tu niño que se asusta
Ese hombre que está sentado escribiendo nuestra suerte
Eso veo que somos
Ese hombre que está sentado escribiendo nuestra suerte
Eso veo que somos
miércoles, enero 17, 2007
Mi Fantasma
Te has juntado con mi fantasma?....Me imaginaba esa respuesta. Y como además de mentiroso soy previsor, había pensado en un par de sugerencias para que reconozcas el paso de mi fantasma, que seguro no lo viste porque además de delgado y silencioso como yo, es transparente como el agua.
Lo primero que debo contarte es que mi aparición no tiene hábitos, o mejor dicho los tiene, pero son muy malos.
En general no se sienta a comer a la mesa, por eso cuando estés sola sentada tomando tu desayuno, seguramente él estará de pié en el umbral de tu pieza o junto al lavaplatos, mirándote (que es su principal pasatiempo), con una taza de café en una mano y un cigarrillo en la otra,
Se perfectamente que en ese momento no debes hablarle ni invitarlo a sentarse junto a ti porque entonces va a tratar de disimular que te estaba mirando y se pondrá a correr como un niño asustado, atravesando muros muebles y arbustos. Es preferible, si quieres ser amable, dedicarle una de esas sonrisas que tú sabes dedicar a los que logramos verte.
Cuando se siente alegre por la forma en que amanece o por los olores que tiene una casa o la calle, comienza a jugar y a hacer bromas con las personas, con los animales y con los árboles.
Seguramente ahora podrás explicarte aquella vez en que sentiste que tu pelo lo tomaba el viento o cuando se perdió tu lápiz y la hoja y el informe o cuando el vaso de vino tenía la mitad de lo que sabías que tenía. Apuesto lo que quieras que cuando eso pasó él estaba en una esquina conteniendo la risa con una mano en la boca y la otra en su rodilla.
Eso es lo que más disfruta, tu cara de pregunta cuando las cosas se te pierden. Como cuando se te perdió el bus ¿te acuerdas?.
Claro que mi fantasma tiene días de tristeza, como cuando no estás sola en tu casa y a él se le suben los celos por los andrajos.
Esa no es la única vez que él está triste, ni siquiera es la más importante. La tristeza de verdad le viene cuando descubre tu tristeza y quiere dejar de ser fantasma para poder acurrucarte. Entonces no puede dejar de llorar con ese llanto silencioso que tienen las apariciones. Y así es como tú puedes explicarte el calor que comienzas a sentir de pronto cuando estás triste. De eso no hay ninguna duda, mi fantasma está abrazándote.
Cuando eso pase quiero pedirte que lo trates bien y le ofrezcas una sonrisa perfecta como esas que tú tienes y que alguna vez yo vi pasar por mis ojos.
Algún día puede que yo deje de pensar en ti, o no te vea por mucho tiempo y este amor cobarde que te tengo se vuelva delgado como mi fantasma.
Aún así estoy seguro que él seguirá jugando contigo en las alegrías y llorando contigo tus tristezas y sus tristezas.
Trátalo bien, te lo encargo
Tu pañuelo

Escuché que la televisión y sus dibujos me miraban más temprano de lo que quisiera. Escuché la mañana y el aroma que tiene cuando es verano. En mi pieza los calcetines caminan y las cosas se conversan secretos cuando les doy la espalda y tienen un orden extraño como de canción de Sabina. Todos desparramados, la bolsa, el disco, el vaso, los besos, pero tu pañuelo siempre está durmiendo. Se arruga encima del velador o sobre la ropa y se pone a dormir una siesta descarada mientras yo me abotono la prisa y mientras me disfrazo de colonia barata él me cuenta historias tuyas como la de la clase de historia o la del caballo en el río o la del libro en el árbol.
Cuando tu pañuelo se despierta, disimula su verguenza fingiendo estar molesto o enfermo y yo lo doblo despacio y lo acomodo en un rincón de mi cama y le digo que tú prometiste venir una tarde de estas en las que al llegar la noche se sienta y conversa del viento.
Cuando tu pañuelo se despierta, disimula su verguenza fingiendo estar molesto o enfermo y yo lo doblo despacio y lo acomodo en un rincón de mi cama y le digo que tú prometiste venir una tarde de estas en las que al llegar la noche se sienta y conversa del viento.
miércoles, enero 10, 2007
Renuncio

Cuando termina de decir lo que no había dicho en mucho tiempo, se agarra de la silla para entender que está unido a algo y para saber que podría desmayarse si las fuerzas no lo acompañan. Escucha lo que siempre temió escuchar, pero con sorpresa se tranquiliza al oirlo, después de todo esas respuestas son las únicas que conoce y, de alguna manera, frente a las únicas que sabe lo que se debe hacer. Lentamente toma aire y parece instalar una sonrisa en su cara., Se arregla la corbata, mientras se pone de pie con un gesto difícil de entender pero que se parece mucho a la indiferencia, comienza a caminar lentamente, recogiendo primero su maletín y después la chaqueta del perchero casi al salir de la oficina. Mientras empuja la puerta de salida y sin mirar atrás se le escucha en un tono firme y a la vez distraido.
- Sí, te amo... pero renuncio
- Sí, te amo... pero renuncio
jueves, enero 04, 2007
MISA
PerdónEl silencio reseco en que se descubre esta tierra
nos obliga a guardar tu rostro arrodillado
y te pide gritando que no lo abandones
que le mantengas intacto el recuerdo de tu misericordia
y de la dulzura viajera que en su llanto se esconde
el silencio estridente que descubre estas manos
aún permanece abierto en la memoria del tiempo
Gloria
Los que alguna vez encumbraron su sueño
tan alto que parece un milagro
hoy se convierten en pesos de nuestro descanso vacío
¡Aquellos que la ternura les permitió amarse desnudos!
y que maniataron al cielo con su insulto celeste
hoy descansan abiertos en la memoria del tiempo
en medio de su alabanza que, más que eso, es un grito
y más que un grito es su nombre
Aleluya
Antes dijeron que los pasos
que tuvieron que volar
se habían convertido
sólo en esa arena que no deja ver
y que cierra los ojos de quien se va hundiendo
Y después terminaron por olvidarse
Y por desarmarse en cada
camino que emprendían
después nos mintieron como si fuéramos
nosotros
los que nos estábamos mintiendo
Como si de pronto nosotros
Hubiésemos abierto esa puerta
Por donde entró el aire
Que nos heló los huesos
Y de paso el alma
Credo
Escucharon sus nombres
mientras el ruido de la muerte
les hablaba del miedo y del silencio
y mientras no comprendían que serían recordados
como los que, soñando, desaparecieron
Como los que, con sus delgadas siluetas,
atravesarían la punzante victoria de la neblina
y allí se quedarían escuchando su himno
o el absurdo recuerdo de sus promesas
Y antes que supiéramos que nuestra vida
no era lo que habíamos vivido
sino que era aquella sombra que,
siendo niños habíamos temido conocer
Ellos nos hicieron entender que teníamos
en las manos las mismas cicatrices de las
que se enorgullecía, sólo el canto serrano
de la hembra perdida a quien quisieron llamar
de veintidós maneras distintas pero
que sólo consintieron en bautizar
con el nombre que su propio llanto les otorgó
Padre Nuestro
Desde la tierra que nos visita
de vez en cuando
hasta el cielo que propone nuestra forma de amar
se vieron destruidos con el dolor de tu frente
con la estrella terrible que atravesó tus alientos
Y ese frío impaciente que por miedo provocaste
aún no lo hemos sabido perdonar
no hemos sabido perdonar el color amargo
de tus palabras sin vida
ni la madera gastada que barnizó tus baúles
Porque ni siquiera hemos sabido responder
a la pregunta que nuestra entraña vacía
nos repite mientras soñamos
(por qué aún no hemos sabido asesinarte
o desnudar tu cuerpo para que se puedan ver
tus espantos)
lunes, diciembre 11, 2006
Obituario con Hurras

Vamos a festejarlo
vengan todos
los inocentes
los damnificados
los que gritan de noche
los que sueñan de día
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda
(Mario Benedetti)
viernes, noviembre 24, 2006
Cacharpaya de los cerros y las mandarinas
Estos muchachos se van, se van
para no volver jamás, jamás
No está muy claro cuándo a usted, señorita
se le conoció,
Lo que está claro y ceintíficamente comprobado
es que se le conoció
No se sabe si aquella tarde de trabajo y mandarinas
o si ese amanecer de guitarras desafinadas
pero se le conoció... o mejor dicho se le descubrió
Para que vuelvan algún día tendrán
que hacer otra fiesta
Se le descubrió en los temores y las ganas
y en el latido pulsante de su corazón de malesa
Se le acompañó de la mano, se le entendió con susto
Para que vuelvan algún día
tendrán que hacer otra fiesta
palomita
y se le dolió,
hermosamente como cuando se duele
la vida o la muerte... o el amor
la alegría de dar mientras se recibe
La impresión de estarlo perdiendo todo
mientras todo se gana
o viceversa
para no volver jamás, jamás
No está muy claro cuándo a usted, señorita
se le conoció,
Lo que está claro y ceintíficamente comprobado
es que se le conoció
No se sabe si aquella tarde de trabajo y mandarinas
o si ese amanecer de guitarras desafinadas
pero se le conoció... o mejor dicho se le descubrió
Para que vuelvan algún día tendrán
que hacer otra fiesta
Se le descubrió en los temores y las ganas
y en el latido pulsante de su corazón de malesa
Se le acompañó de la mano, se le entendió con susto
Para que vuelvan algún día
tendrán que hacer otra fiesta
palomita
y se le dolió,
hermosamente como cuando se duele
la vida o la muerte... o el amor
la alegría de dar mientras se recibe
La impresión de estarlo perdiendo todo
mientras todo se gana
o viceversa
viernes, octubre 20, 2006

Cuando suena el despertador que funciona en su teléfono todavía actua en un sueño que no entiende y que antes de entrar a la ducha ya tendrá olvidado. Cuando se incorpora nota que aún no hay luz natural que le ayude a salir de las frazadas y decide saltar de la cama para no alargar la agonía. Una vez vestido, mal peinado y con pasta de dientes en el cuello de la camisa, avanza por la calle que parece no haber despertado tampoco y siente el frio como ayer sintió la soledad y la pena o como ayer, antes de acostarse, sintió la libertad de leer y escuchar música mientras los vecinos se obligaban al ritual de la telenovela.
Se acomoda en un colectivo con olor a encierro y con una radio demasiado fuerte que lo distrae de su silencio. Distingue a personas que felices no saben que en realidad no lo son y que, desgraciados no tienen idea de su felicidad y llega a la oficina donde una carta escondida en una dirección le dice buenos días y eso lo alegra... comienza a escribir de si mismo escribiendo; y de si mismo despertando con el sonido del despertador, que funciona en su teléfono.
jueves, octubre 19, 2006
Me dormi en una tarde y desperté pensando en lo que te había dicho

Que la vida tenga sentido
que se dibuje en las paredes
Y que la muerda la plegaria
Y que los dibujos que se ven
desde tu cortina
Dejen de asustarte tanto como
te asusta mi voz y mi llanto
Y que camines un poco mas allá
De donde lo hiciste hoy
Para que me cuentes
la historia de lo imposible
de lo que no conozco
De lo que alimenta nuestra vida
Y que haya silencio
Y momentos de estar desnudos
para poder vernos
y reconocernos los ombligos
y que haya sonrisas
(ruidosas como la tuya)
para que no me olvide
para que no me duerma
Y que cuando la voz delgada
de mi futuro convertido en niño
me pregunte por las preguntas
y no me deje ofrecerle tibiezas
yo pueda mirarlo y abrazarlo
y decirle que no todo se ha muerto
que quedan los pedazos de una
naranja
con olor a naranja
que todavía el viento despeina,
que el agua se escurre por entre todo el cuerpo
y que los manteles adornan las mesas
cuando el mediodía despierta los apetitos
que hay nombres que le recordarán
una calle vestida de vientos y de alamedas
o le permitirán caminar por una tierra
celeste y por un vestido verde
eso... eso
miércoles, septiembre 27, 2006

No sé cuántas invitaciones te he hecho. Quizás demasiadas para tan poco tiempo y para tanta incredulidad. De todas formas me alegra haberte ofrecido la mano que anoche trataste de abrigar.
"Lope de Vega dice que el amor tiene fácil la entrada y difícil la salida". Y en este caso todo parece indicar que el socio Vega se anotó un poroto y describió perfectamente lo que empezó con un beso borracho y amanecido, y que ahora se convierte en una difícil manera de decir, "este es el último". Han habido varios últimos y en cada uno de ellos he sentido el deseo de tener la fuerza para que sea el último. Por ultimo, el último sin incendios en la guata.
Una invitación siempre es una pregunta, una casa limpia, una puerta abierta. Un camino que empieza y que promete. Una invitación es una pregunta que quiere ser abrazada.
Eso es lo que te di, querida amiga, ese domingo en el asiento trasero de un colectivo dormido. Un beso, claro, cómo no, pero también fue una pregunta, una invitación descarada a otras preguntas más ilusas como el ¿de dónde sacaste esa mirada? o ¿cuándo te dije yo eso? o ¿me prometes que volverás luego?.
Una invitación nunca se queda sin respuestas, ahi está la trampa, y la invitación que te hice tuvo la suya. Dormilona, vergonzosa, con cara de niña de jardín infantil, pero respuesta al fin.
Ahora vienen otras invitaciones... y otras respuestas
jueves, septiembre 21, 2006

Mi mejor hora es el atardecer
Me gustaría encontrarte en un atardecer
A esa hora es como si todo se callara
Como si el tiempo se detuviera
A tomar un descanso
A esa hora parece que no te ves
O parece que no estuvieras
Y no te importara
Y no te tocara
al atardecer parece que se pudieran cerrar los ojos
y se pudiera hablar de pasados y de silencios
y se pudiera ver ángeles desnudos repartiendo canciones
Me gustaría que estuvieras
Sin que tuvieras que dolerme en un atardecer
Estoy sentado mirando un sol que se muere
Mi mejor silencio es el atardecer
viernes, septiembre 15, 2006
Sueño que me regaló un duende

Tengo aquí enfrente mi vida
escrita entre colores azules y rojos
Aceptas tomar estas manos
y acariciarlas con tu rostro.
Aceptas desnudar mi miedo frente al silencio
y caminar conmigo tus tristezas y mis brindis
Recibir la semilla que descubro en tu tierra
para que nos de cobijo en las noches que tiene este invierno
para que se parezca a mi eterno olvido y a tu imperdonable sonrisa
y para que un día nos descubra desnudos recordando sus pasos
Aceptas derramar tu llanto en mis manos
para que un día yo sepa
qué me dicen tus ojos cuando no los entiendo
para que un día sepas que nadie puede
soñarte tanto como yo
Aceptas recibir mis brazos delgados
mi frente de polvo mis labios de agua
mis mañanas de tos mis dolores de muela
Aceptas
Yo por mi parte aceptaría tu pecho de almohada
en una tarde de abril para seguir escribiendo
los poemas de tus besos
Para recibir este regalo que me hizo, no me explico
qué duende bendito, del que aun me imagino sus ojos
y me imagino la manera en que entró despacio por tu vientre
para entregarme el secreto profundo de tu suspiro
Aceptaría olvidar mis mañanas de silencio
y permanecer contigo hasta que oscurezca
y puedas espantar las miradas de mis noches
Tengo aquí enfrente mi vida
Que se dibuja en tu rostro de arena
viernes, septiembre 08, 2006
Mis pedazos

En fin, les presento a mi familia, en realidad les presento a mi mismo en otras caras. Hay aquí pedazos míos repartidos, o mejor dicho hay en mi pedazos de estos que ahora ven.
En ellos encuentro lo que cuesta entender o lo que no se entiende de otra manera que pensando que lo que somos es lo que nos pasa. Y con ellos me ha pasado el vivir, el encontrarme no sólo con un apellido o con una sangre. También son algunas casas, unas calles con olor a tierra mojada, uno que otro árbol, un río, mas de alguna mañana y otras noches. Ellos son mis juegos de niño y mis héroes, mis vergüenzas y mis miedos, mis amores.
Nada que ustedes no sepan... aparte de que con todos ellos (o con la mayoría) me encontré este febrero y los volví a reconocer, pero ahora también repartidos en algunos enanos que llevaban a cuestas y que tenían sus mismas risas y sus mismos nombres. Yo andaba con mi enana a cuestas.. esa que se llama Isamara.
martes, septiembre 05, 2006
lunes, septiembre 04, 2006
HIMNO

I
Pedí que pudieras sentarte
en este rincón de polvo junto a mi mesa
para contarte los secretos, espesos,
que provoca tu olvido
para olvidar contigo
los miedos añejos
que tiene el recuerdo
(...Para ser sincero contigo
derramé tu sangre espesa
en agua tibia
y perforé en una noche oscura
la dentadura blanca
de tus versos cantados
y me recosté en una alfombra de viento
que no supo de tu nombre...)
Quisiera contarte que
en el amanecer de mi niñez
te dibujé en la punta
más dura de mi brazo
y ese fantasma
con el que retoqué
tus figuras en la madera delgada
es todo lo que en este viento duro
puedo entregarte
porque nosotros y los que
en ese momento vivíamos en puntillas
no hemos podido entregarte otra cosa más
que la vergüenza de tu recuerdo dominical
...Este lirio violeta
que guardo en mi mano
es un encargo marchito
que dejó la tristeza
una torpe manera
de hablarte del tiempo...
Con él espero que olvides mi olvido
mi caminar tranquilo por calles de espanto
mi dormir soñando con niños y amores
y mi abrazar desnudo
al acero que templó el silencio
II
Quise recorrer la figura celeste
que dejaste escrita en un muro dormido
que hoy se olvidó de tu noche
y abrigar con fuerza a un niño alejado
en su mañana de humedad
Quise maldecir con la noche
y putear las ventanas
y alejarte de una carroza
y llorar y volar
y ser mariposa en tu canción
pero sólo me salió el olvido...
...el triste y espantoso olvido
III
En un intento por traslucir tu canción
retocaré tu escenario de vidrio
para alumbrar una mañana
que no ha querido nacer
hasta que cantes con esa voz de mármol
que sabe de nombres
y de palabras que tienen dolor
palabras como alameda o estante
como traición o desamor
o como tu nombre guitarra
Y en eso pedí que estuvieras aquí
para que acompañaras
mi soledad que vale unas hojas
para dejar en silencio
los himnos de tu nombre
y agarrarme de tu mano
cuando el miedo se nos muera
y se nos mueran las lágrimas
y se nos mueran los muertos
jueves, agosto 17, 2006
Premonición de la noche

Aquí se viene la noche
Las canciones tienen su puesto
Y en cada esquina se encuentra una fiesta
Aquí se viene el abrazo, la mala memoria
Lo dicho por siempre, lo nunca jurado
Aquí solo los tontos están seguros
Y los demás no sabemos ni donde está el baño
Aquí se viene la noche
y trae a las mujeres que en ella habitan
Y despierta a los hombres que no cierran sus manos
Y se aleja profunda para mirar las miradas
Y se enreda hermosa para no ser confundida
Aquí se arma lo abierto se cierra lo hermoso
Se bebe lo amargo se insiste en lo incierto
Aquí se reciben promesas en parte de pago
Y la vida no tiene más importancia que la muerte
En realidad ninguna lo tiene
Aquí el amor es descarado y borracho
Y los amantes son ciegos y delirantes
Aquí
las mujeres se atreven
Los hombres esperan
los niños son grandes
Las niñas también
viernes, agosto 04, 2006
El Docientrostres

Este es el docientostrés
la figura apretada de un beso crujiente
la enorme distancia que se propuso
un cero entre el dosyeltres
No lo esperes más éste es
esa sonrisa que jamás será inoportuna
pero debe ser en silencio
o en miradas o en jadeos
Si deseas encontrarlo nuevamente
a continuación el mapa del docientostrés
mientras una nube, delgada nube
se pasea por su cielo
El docientostres tiene fiestas espontáneas
y orgasmos en sus murallas
veinte pasos más allá tiene una esquinay en esa esquina la memoria y el olvido
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